PREGUNTAS DE LA PSICÓLOGA DIANA MARIA ARAGÓN MURIEL.

 

1.- ¿Por que se necesitan drogas en esta sociedad?

R. Porque se han instalado mecanismos paranoicos entre las personas, que impiden la comunicación afectiva. La comunicación afectiva es la que alimenta el pensamiento.  Por todo eso es como si estuviera estructuralmente prohibido pensar.  El tema del pensamiento único, del que tanto se habla, es la única posibilidad de pensar que queda en esta situación, y este es justamente más un mandato del poder social que un pensamiento. Y como el psiquismo humano no pude paralizarse, no puede vivir sino para pensar en el sentido del intercambio de símbolos en el afecto interpersonal busca, al modo de un síntoma de esta parálisis, en el uso de químicos que fuerzan el pensamiento - como si el psiquismo dijese “Yo así no ando, tengo paralizado el pensamiento” - por lo tanto me drogo, buscando salir de la parálisis.

2.- ¿Como sería la aplicación social del psicoanálisis?

R. Es lo que los franceses vienen llamando el psicoanálisis en extensión. Buscar modos de producción de la interpretación inconsciente de Freud, en los grupos sociales.

3.- ¿Que alternativas plantea el psicoanálisis frente al fenómeno de las drogas?

R.  La alternativa es facilitar la generación de pensamiento.

4.- ¿Cuál es la aplicación del psicoanálisis a la prevención del consumo de drogas?

R. Esta pregunta también remite a lo anterior. En el libro “Circuito paranoico” se plantea trabajar en la comunicación afectiva fluida, para disminuir la rigidez del yo y de la tendencia ególatra del circuito paranoico, que prohíbe estructuralmente pensar.  Podría decirse desde cierta simbología un poco pasada de moda en el código cultural que se trata de reaprender el acto de amar en su complejidad, poniendo en juego al sujeto en la palabra. Generando intercambio y no enfrentamiento, con la consiguiente producción del mecanismo pensante.

5.-  ¿Por que se produce la incomunicación entre los seres?   

R. Por miedo. Y el miedo se produce porque la pulsión de muerte cobra un exceso de predominancia, generando una tendencia a la melancolía, a la desvalorización de la realidad.

6.- ¿Que es lo que usted llama paranoia cultural?

R.  A la instalación de un exceso de sentimientos y estructuras de sospecha en la comunicación.

7.- Siendo un problema sociocultural ¿como puede el psicoanálisis producir algún efecto favorable en el tratamiento de un adicto?

R. Bueno, pienso que la causa está en el nivel social y cultural, pero los efectos también comprometen lo psíquico, y aquí el psicoanálisis, como en cualquier otra alteración psíquica tiene su eficacia específica. Es como una neurosis que tenga un origen familiar, pero que una vez constituida ha de tratarse.
Así mismo considero que la drogadicción no es tanto una enfermedad en sí misma, como un conjunto de síntomas que, si bien muchas veces se vuelve automático y repetitivo en tanto síntoma y requiere de un trabajo de reeducación, no ha de dejarse de lado el aspecto esencial de que es un síntoma de una neurosis más profunda que ha de ser tratada psicoanalíticamente para que el problema se resuelva realmente.  No todo se remite a la abstinencia, en absoluto todo se remite a la abstinencia.