REFLEXIONES A PARTIR DEL CHARLA CON LOS ABOGADOS DE LA BARRA DE ABOGADOS DE LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO

.
Cali, Agosto de 2008.

DROGADICCIÓN Y DOSIS PERSONAL.

LA DROGADICCIÓN ES UNA ENFERMEDAD.

DR. ÁLVARO BARRETO: - En Colombia se produjo hace unos años una famosa jurisprudencia sobre dosis personal, basada en el derecho fundamental al libre desarrollo de la personalidad, y el derecho que tiene el estado frente  a los derechos del individuo.  La dosificación que existe es de 20 gramos de cannabis, un gramo de cocaína.  No existe una aplicación unificada por parte de los jueces en el sistema penal acusatorio,  para los miembros de esta barra es conocido que a veces se precluye a individuos que son sorprendidos con 4, 5, o 6  gramos de bazuco, pienso que por ello para nosotros el tema de la drogadicción es muy importante en relación con la dosis personal.

DR. LUIS EDUARDO SCHNITMAN:- Prohibirlo todo es un exceso en cuanto a la naturaleza psíquica humana, porque el yo es un estabilizador, pero la imaginación cambia el punto de vista.

Entiendo que hay una base real donde si se prohíbe todo, se choca con la realidad de la naturaleza humana. Creo que la pretensión de cambiar la realidad de la naturaleza humana mediante leyes, corre el riesgo de producir reacciones contraproducentes desde las articulaciones de la propia realidad. De producir perversiones. La sexualidad, el funcionamiento del deseo, no se puede reprimir. Si se la intenta reprimir, en realidad se la pervierte.

Creo asimismo que la tentación del legislador de una ley modeladora absoluta de la realidad es muy fuerte, sin embargo pienso que hay que ser prudentes en cuanto a no caer en la eterna tentación humana del sentimiento de omnipotencia, que suele traer malas consecuencias, a partir de que el ser humano no es omnipotente, lamentablemente. A mí también me gustaría ser Dios, pero no soy Dios.  Creo mucho más en la prevención de las causas, de las que el consumo es un efecto o un síntoma, como lo hemos dicho. Entonces a  mí me parece que esa no puede ser una estrategia legal realista.

La droga descentra el yo, descentra las formas de ver la realidad. Si la personalidad está muy encerrada en una única forma de ver, si es muy dogmática, esto puede ser como una pesada carga.

En esa persona la droga puede producir una dependencia, porque no sabe cómo romper la cárcel de su único sentido del mundo, y la sensación de liberación de esa cárcel, es una agradable sensación.
Puede verse que lo que adiciona no es la droga sino el sujeto dependiente de una sola forma de sentir. La droga es un síntoma que, como suele ocurrir con los síntomas, señalan correctamente el conflicto que los produce, pero tratan de resolverlo por un camino equivocado, porque lo termina complicando más.

Si soy cobarde y logro ser valiente mediante el alcohol, supero mi cobardía por un momento, pero altero mi personalidad en general, entro en un camino que será imposible resolver sin ayuda exterior.